- La carga en casa con tarifa 2.0 TD y horas valle es la opción más barata para un coche eléctrico.
- Los puntos públicos combinan carga AC semirrápida y DC rápida, con precios muy variables según operador.
- Existen numerosas opciones de recarga gratuita en centros comerciales, hoteles, aeropuertos, trabajo y edificios públicos.
- Usar buenas prácticas de carga y, si es posible, energía solar permite reducir costes y alargar la vida de la batería.

Si estás pensando en cargar un coche eléctrico en España o ya tienes uno y quieres ahorrar todo lo posible en cada recarga, has llegado al sitio adecuado. Hoy en día, entre tarifas con discriminación horaria, puntos de carga públicos, electrolineras, enchufes gratuitos en centros comerciales y hasta cargadores en aeropuertos, las opciones se han multiplicado.
El objetivo de esta guía es que tengas toda la información reunida en un solo artículo: tipos de carga, conectores, tiempos, costes reales en 2025, trucos para mimar la batería, cómo aprovechar la energía solar, dónde cargar gratis en la calle, en el trabajo o mientras haces la compra, y qué apps usar para no volverte loco buscando cargadores.
Panorama de la carga de coches eléctricos en España
En los últimos años, la infraestructura de recarga en España ha crecido a muy buen ritmo. Cada vez hay más puntos públicos en ciudades, parkings, centros comerciales, hoteles, aeropuertos y en la propia red de carreteras, gracias a la apuesta de compañías eléctricas, petroleras tradicionales y administraciones públicas.
Plataformas como Electromaps o los mapas de otros proveedores muestran miles de ubicaciones, y la red sigue aumentando. Un ejemplo práctico: el último punto de recarga añadido a una de las principales bases de datos fue en Consum Miguel de Unamuno, 4, en Torrevieja (España), dado de alta el 30/03/2026, lo que demuestra que la actualización es constante.
Para el usuario de a pie, esto se traduce en que cada vez es más sencillo planificar viajes largos, hacer recargas parciales mientras trabajas, comes o haces la compra, y combinar la carga doméstica con la pública para ajustar tiempos y costes.
Además, muchos operadores cuentan con aplicaciones móviles para iOS y Android con información en tiempo real (ocupación, potencia, precios, incidencias), algo clave para no llegar a un punto y encontrártelo fuera de servicio o ya ocupado.
¿Cómo funciona la carga de un coche eléctrico?

La base es sencilla: el coche se conecta a una fuente de energía y la batería almacena electricidad en forma de corriente continua (DC). Como la red eléctrica doméstica y la mayoría de puntos públicos suministran corriente alterna (AC), alguien tiene que hacer la conversión.
En la carga en corriente alterna (AC), esa conversión la realiza el propio vehículo a través del cargador interno (on-board charger). La potencia de ese cargador interno limita la velocidad máxima de carga en AC, por lo que aunque tengas un punto de 22 kW, si tu coche solo admite 7,4 kW, esa será la potencia real efectiva.
En la carga en corriente continua (DC), típica de los cargadores rápidos y ultrarrápidos, el conversor AC/DC está en el propio poste de recarga. De esta forma, la electricidad llega directamente como DC a la batería, lo que permite potencias muchísimo más altas y, por tanto, recargar gran parte de la autonomía en pocos minutos.
El proceso se realiza siempre a través de un cable y un conector específicos, que se enchufan en el puerto de carga del coche y en el punto de suministro. Según el estándar y el tipo de carga, se usan distintos conectores, algo que en Europa está bastante estandarizado pero conviene entender.
Tipos de carga y potencias disponibles
La velocidad de carga depende sobre todo de la potencia del punto de recarga, medida en kW, y de la potencia máxima que admite el propio vehículo. A partir de ahí, podemos diferenciar varios niveles habituales.
Carga lenta en enchufe doméstico (Modo 1 y Modo 2)
La forma más básica es enchufar el coche a un Schuko convencional (el enchufe de casa de toda la vida) usando un cable con caja de control (ICCB). Hablamos de potencias típicas de entre 2,3 kW y 3,7 kW, lo que implica que una batería media puede tardar más de una noche en llenarse.
Esta opción es útil para emergencias o para usos muy puntuales, pero no es la más recomendable a largo plazo: la instalación no siempre está preparada para cargas prolongadas de tanta intensidad y los tiempos se hacen muy largos si se conduce a diario muchos kilómetros.
Carga semirrápida en wallbox (Modo 3)
La solución más extendida para uso diario es instalar un wallbox en casa o en el garaje comunitario. Estos puntos de carga dedicados suelen trabajar entre 7,4 kW y 22 kW (según instalación y contrato de potencia), lo que permite recuperar toda la batería en unas pocas horas.
En España, mucha gente parte de una potencia contratada típica en el hogar de unos 3,68 kW, insuficiente si quieres aprovechar un wallbox algo potente. En estos casos, hay que hablar con la comercializadora para subir potencia y, si interesa, ajustar la tarifa, sobre todo si piensas cargar por la noche.
Los wallbox europeos utilizan casi siempre conector Tipo 2 (Mennekes), y la instalación debe hacerla un profesional cualificado para garantizar seguridad y cumplir la normativa vigente.
Carga rápida y ultrarrápida (Modo 4, DC)
Cuando hablamos de viajes largos o de minimizar tiempos de parada, entran en juego los cargadores rápidos y ultrarrápidos de corriente continua. A partir de 50 kW ya se consideran rápidos, y hoy en día hay estaciones capaces de superar los 350 kW en algunos puntos de la red europea.
Su misión es clara: llevar la batería del 10-20 % al 60-80 % en muy poco tiempo, normalmente entre 15 y 40 minutos, de modo que puedas continuar ruta tras una parada razonable para descansar, ir al baño o tomar algo.
En España, redes como Ionity, Endesa X Way, Repsol, Iberdrola y otras empresas están desplegando estaciones de alta potencia en autopistas, nudos de transporte, estaciones de servicio y ubicaciones estratégicas de largo recorrido.
Conectores y enchufes para coches eléctricos
No todos los coches usan el mismo conector, pero en Europa hay bastante estandarización. Conocer los distintos tipos te ayudará a evitar sustos al llegar a un punto de carga.
Los conectores principales son:
- Schuko: enchufe doméstico habitual. Se emplea con cable Modo 2 para carga lenta (hasta unos 2,3 kW). Es universal, pero algo limitado en potencia y pensado para uso ocasional.
- Tipo 1 (J1772): conector monofásico clásico en muchos coches asiáticos y americanos más antiguos. En Europa su presencia está bajando en favor del Tipo 2. Alcanza hasta 7,4 kW en AC.
- Tipo 2 (Mennekes): el estándar europeo para recarga en AC. Es el conector más habitual en wallbox domésticos y puntos públicos AC, admite monofásica y trifásica y puede llegar hasta 22 kW (e incluso 43 kW en algunos casos concretos).
- CCS Combo 2: el sistema combinado europeo para carga rápida DC, derivado del Tipo 2 pero con dos pines adicionales de continua. Es el conector dominante en estaciones rápidas y ultrarrápidas, con potencias desde 50 kW hasta más de 350 kW.
- CHAdeMO: estándar japonés para carga rápida DC, presente sobre todo en modelos como el Nissan Leaf o algunos Mitsubishi. Aunque admite buena potencia, su presencia en Europa es menor frente al CCS.
- Conector Tesla / Supercharger: Tesla utilizó un conector propio en Europa, aunque actualmente sus modelos y muchos de sus Superchargers se basan en CCS Combo 2, lo que mejora la compatibilidad.
La mayoría de modelos nuevos matriculados en Europa ya montan puerto Tipo 2 y CCS Combo 2, de forma que pueden usar prácticamente toda la red de carga pública actual y futura sin problemas.
Cuidar la batería al cargar el coche eléctrico
La batería es, con diferencia, el componente más valioso de un coche eléctrico. Cargarla de cualquier forma funciona, pero si quieres alargar su vida útil, conviene seguir unos hábitos sencillos y consultar guías de mantenimiento de vehículos híbridos.
Para el día a día, es recomendable mantener el nivel de carga entre el 20 % y el 80 %. Cargar al 100 % de manera habitual o dejar que la batería llegue a cero de forma recurrente acelera su degradación. Deja el 100 % solo para viajes donde realmente necesites la máxima autonomía.
Otro punto clave es no abusar continuamente de la carga ultrarrápida. Estos cargadores generan más calor en la batería, y aunque están diseñados para soportarlo, un uso intensivo (por ejemplo, todos los días) no es lo mejor para la química interna. En la medida de lo posible, combina rápida solo cuando haga falta con carga AC más suave para el uso diario.
Las temperaturas extremas también influyen: en verano, intenta aparcar a la sombra o bajo techo; en invierno, si puedes, guarda el coche en garaje o zona protegida. Y, si tu modelo lo permite, usa la programación de carga para que termine justo antes de salir, evitando que el coche pase muchas horas al 100 % y enchufado.
La mayoría de apps de fabricantes y de puntos de carga permiten configurar la hora de inicio y fin de la recarga, así como establecer un límite máximo de carga (por ejemplo, 80 %), facilitando mucho estos buenos hábitos.
¿Dónde se puede cargar un coche eléctrico en España?
Hoy en día, un conductor de vehículo eléctrico puede elegir entre recarga en casa, en la vía pública, en electrolineras y en una amplia variedad de parkings privados como centros comerciales, hoteles o restaurantes.
Carga en casa
Para muchos propietarios, la opción más cómoda y barata es la recarga doméstica. Aquí hay dos posibilidades principales: utilizar un enchufe Schuko (para usos muy esporádicos) o instalar un wallbox (lo recomendable).
Con un wallbox de 7,4 kW a 22 kW, puedes dejar el coche enchufado por la noche y encontrarlo listo al día siguiente. Eso sí, conviene revisar la instalación eléctrica y hablar con la comercializadora sobre la potencia contratada y la tarifa más interesante, especialmente si quieres exprimir horarios valle o supervalle.
Puntos de carga en la calle e iniciativas públicas
Muchos ayuntamientos y organismos han instalado puntos de recarga en plazas reservadas a vehículos eléctricos, normalmente bien señalizadas y ubicadas en zonas céntricas, parkings de concesión pública, estaciones de tren, autobuses y aeropuertos.
Una parte de estos puntos son gratuitos, al menos de momento, como incentivo dentro de planes de movilidad sostenible. En otros casos, cobran una tarifa por kWh o por tiempo. Conviene consultar siempre la señalización o la app asociada para saber las condiciones concretas.
Electrolineras y gasolineras con cargador
La gran alternativa a la carga en casa son las electrolineras: estaciones pensadas específicamente para vehículos eléctricos, con varios postes de potencia media, rápida y ultrarrápida.
Empresas como Iberdrola, Repsol, Endesa X Way, Ionity y otras muchas están desplegando estas áreas de servicio por todo el país. Además, una parte importante de las gasolineras ya ha incorporado al menos uno o dos puntos de recarga, y lo normal es que con el tiempo vayan transformando sus instalaciones para dar más peso al vehículo eléctrico.
Empresas y aparcamientos laborales
Cada vez más compañías instalan puntos de recarga en sus parkings para empleados, como parte de sus políticas de responsabilidad social corporativa y de fomento de la movilidad sostenible. En muchos casos, estos puntos son gratuitos para la plantilla.
No solo las energéticas clásicas (Repsol, Endesa, etc.) han apostado por ello; también fabricantes como Seat, Renault, Nissan y otras marcas con sede en España suelen disponer de cargadores en sus instalaciones para que los trabajadores carguen mientras están en la oficina.
Centros comerciales y supermercados
Es muy probable que ya hayas visto plazas señalizadas para eléctricos en parkings de grandes superficies. Cadenas como Mercadona, Carrefour, Lidl, Aldi, El Corte Inglés y otros centros comerciales disponen de puntos de recarga, a menudo asociados a plazas pintadas de otro color.
En algunos casos, la recarga es totalmente gratuita con solo aparcar; en otros, se exige justificar una compra con ticket o tarjeta de fidelización. La potencia suele ser moderada (AC semirrápida), ideal para recuperar parte de la batería durante el tiempo que dura la compra.
Hoteles, restaurantes, aeropuertos y otros lugares
Muchos hoteles de gama media y alta ya ofrecen estaciones de carga para sus huéspedes, en ocasiones sin coste añadido. Ejemplos típicos son grandes hoteles urbanos y de negocios en ciudades como Madrid, Barcelona, Sevilla o Valencia, donde poder dejar el coche cargando durante la noche es un auténtico plus.
En el segmento de restauración, cadenas de comida rápida como McDonald’s o Burger King han instalado cargadores en parte de sus locales. También hay restaurantes de carretera, locales de lujo y establecimientos con parking propio que incluyen este servicio como reclamo para atraer clientela.
Los aeropuertos y estaciones de tren no se quedan atrás. Aena y Adif han desplegado puntos de recarga (muchos de ellos gratuitos en determinados aparcamientos) en aeropuertos grandes como Madrid-Barajas o Barcelona-El Prat. Aunque pagues el aparcamiento, la energía en sí puede no tener coste extra, lo que resulta muy atractivo si vas a dejar el coche varios días.
Por último, hay edificios públicos, universidades, bibliotecas y recintos feriales (como IFEMA en Madrid) que han habilitado cargadores, a veces gratis y otras con ciertas condiciones, aprovechando eventos, ferias o congresos como gancho para los visitantes.
Cuánto tarda en cargarse un coche eléctrico
El tiempo de carga depende de cinco factores principales: capacidad de la batería, potencia del punto de carga, potencia máxima que admite el coche, estado de carga inicial y temperatura. Por eso no hay una única respuesta, pero sí podemos dar referencias prácticas.
- Con un enchufe doméstico (2,3 kW), un coche con batería de 50 kWh puede tardar unas 22 horas en pasar del 0 % al 100 %.
- Con un wallbox de 7,4 kW, ese mismo coche se cargaría en torno a 7 horas.
- En un punto semirrápido AC de 22 kW, si el coche admite esa potencia, rondarías las 2,5 horas para el 100 %.
- En un cargador rápido DC de 50 kW, del 10 % al 80 % hablaríamos de unos 40-50 minutos, porque la velocidad se reduce a partir de cierto nivel para proteger la batería.
- En un cargador ultrarrápido (150-350 kW), algunos modelos pueden recuperar del 10 % al 80 % en 15-30 minutos, siempre que el coche soporte potencias tan altas.
Es importante entender que la recarga no es lineal: la fase más rápida suele estar entre el 10 % y el 60-70 %, y a partir del 80 % la potencia disminuye de forma notable. Por eso, en viajes suele compensar desconectar alrededor del 80 % en lugar de esperar al 100 %.
Cuánto cuesta cargar un coche eléctrico en España
Una de las grandes ventajas del coche eléctrico es que, en general, llenar la batería resulta bastante más barato que llenar un depósito de gasolina o diésel. Eso sí, el coste real varía mucho según dónde y cuándo cargues.
Coste de cargar en casa
En España existe la tarifa 2.0 TD, pensada para potencias de hasta 10 kW y con discriminación horaria (punta, llano, valle). Para un usuario de coche eléctrico, las franjas nocturnas y de madrugada son especialmente interesantes porque el precio de la energía suele ser mucho menor.
Según datos orientativos para 2025, los precios medios por tramos pueden situarse aproximadamente en:
- Tramo «verde» en horas más baratas: en torno a 0,10 €/kWh.
- Tramo «amarillo»: intervalo de 0,10-0,15 €/kWh.
- Tramo «naranja» (más caro): alrededor de 0,15 €/kWh.
A estas cifras hay que sumar cargos del sistema, peajes de acceso y distribución e impuestos (IVA), lo que encarece algo el coste final por kWh respecto al precio base de la energía.
En la práctica, muchas familias con coche eléctrico se mueven en precios efectivos nocturnos entre 0,05 € y 0,15 €/kWh si aprovechan bien las horas más baratas. Para una batería de 50 kWh, estaríamos hablando de entre 2,5 € y 7,5 € por una carga completa si se hace en periodo valle.
Coste de cargar en la red pública
En los puntos públicos de carga AC (los similares a wallbox), es habitual ver precios entre 0,25 €/kWh y 0,50 €/kWh, dependiendo del operador, la ubicación y de si existe algún tipo de promoción o convenio con el establecimiento.
En el caso de la carga rápida DC, los precios suben: encontramos rangos tipo 0,45-0,85 €/kWh, e incluso algo más en redes ultrarrápidas «premium» con altísima potencia y buena implantación. En España, las electrolineras de redes como IONITY suelen moverse alrededor de los 0,50 €/kWh con tarifas estándar, aunque hay descuentos mediante suscripciones o acuerdos con algunas marcas de coches.
Algunos puntos siguen siendo gratuitos, sobre todo los ligados a ayuntamientos, edificios públicos o campañas promocionales de empresas privadas. No obstante, la tendencia general es ir monetizando progresivamente el servicio a medida que la infraestructura madura.
Ejemplo práctico: si cargas una batería de 50 kWh en un cargador rápido a 0,70 €/kWh, la operación costaría unos 35 €. Sigue siendo competitivo frente a un coche de gasolina equivalente, teniendo en cuenta que el eléctrico consume menos energía por kilómetro.
Cargar el coche eléctrico con energía solar
Una de las combinaciones más interesantes es unir coche eléctrico y paneles solares. De esta forma, parte o toda la energía que entra en la batería procede de tu propio tejado, reduciendo drásticamente la factura energética a medio y largo plazo.
Para estimar cuántos paneles necesitas, puedes partir del consumo anual de tu coche. Por ejemplo, si recorres 15.000 km al año y tu consumo medio es de 15 kWh/100 km, necesitarás unos 2.250 kWh solo para el vehículo. Suponiendo paneles de 400 Wp que generen unos 500-600 kWh/año cada uno (según zona y orientación), con 4-6 kWp instalados (unos 10-15 paneles) cubrirías ese consumo y una parte importante del de la vivienda.
Lo ideal es combinar esta instalación con un sistema de autoconsumo con compensación de excedentes, de modo que la energía que no uses en el momento se vierta a la red y se descuente de la factura. Así, aunque cargues el coche de noche, el balance económico sigue siendo muy interesante.
Además, hay comercializadoras que ofrecen tarifas con coste 0 €/kWh en determinadas horas valle, que casan muy bien con el autoconsumo y con la programación de carga nocturna. Integrar un wallbox «inteligente» con el inversor permite priorizar la carga del coche cuando hay excedentes solares o cuando la tarifa es más baja.
Dónde cargar el coche eléctrico gratis en España
En un contexto en el que la electricidad no es precisamente barata, aprovechar puntos de recarga gratuitos puede marcar una diferencia importante en el gasto anual, especialmente si haces muchos kilómetros.
Centros comerciales y supermercados
La forma más sencilla de encontrar carga gratis es acudir a centros comerciales y grandes cadenas de supermercados. Muchos disponen de plazas reservadas a eléctricos con wallbox instalados, y en bastantes casos la energía no tiene coste para el cliente.
Normalmente, las condiciones se explican en el propio parking: puede bastar con presentar el ticket de compra o la tarjeta de cliente (caso de Mercadona, Carrefour, El Corte Inglés… en algunos establecimientos) para justificar el uso. Otras cadenas, como Lidl o Aldi, han ido ampliando su red de puntos, aunque no siempre son gratuitos o con la misma política en todos los locales.
Conviene recordar que la potencia de estos puntos no suele ser muy alta comparada con la de una electrolinera de carretera, por lo que son ideales como complemento: mientras haces la compra o pasas un par de horas en el centro, recuperas un buen porcentaje de batería.
Hoteles con recarga sin coste añadido
Algunos hoteles urbanos y vacacionales ofrecen carga gratuita a sus huéspedes, sobre todo en categorías media-alta y de negocios. Suelen anunciarlo en la web, en la sección de servicios, o en ocasiones dentro de las preguntas frecuentes.
Si dudas, lo mejor es llamar directamente al hotel para confirmar si tienen punto de recarga, si es gratis o con coste, si hay que reservar plaza y qué tipo de conector y potencia ofrecen. También puedes recurrir a apps especializadas que filtran alojamientos con cargador para vehículos eléctricos.
Aeropuertos y estaciones de tren
Dejar el coche en un aeropuerto suele salir caro, pero si tienes un eléctrico puede que la balanza cambie un poco. Aena y Adif han instalado puntos de recarga en varios aeropuertos y estaciones, y en algunos casos la energía se ofrece sin coste adicional sobre el precio del aparcamiento.
En ciudades grandes como Madrid, Barcelona, Bilbao o Valencia ya se pueden encontrar decenas de plazas con cargadores de 22 kW en aparcamientos de terminales concretas. Si vas a estar fuera unos días, puedes volver al coche con la batería convenientemente cargada.
Restaurantes y comida rápida
Cadenas como McDonald’s o Burger King, así como otros restaurantes con parking propio, han incorporado cargadores que en determinados locales son gratuitos para los clientes. En algunos casos te pedirán el ticket de compra; en otros, basta con aparcar y enchufar.
Lo recomendable es siempre consultar la app del punto de carga o la señalización del parking para verificar si hay coste, tiempo máximo permitido y potencia disponible. Y, por supuesto, permanecer en el restaurante o cercanías mientras el coche está cargando.
Lugares de trabajo y sedes corporativas
Muchas empresas de energía, automoción y otros sectores han instalado cargadores gratuitos en sus sedes para uso de empleados. Para el trabajador supone un ahorro significativo: puede entrar con el coche casi vacío y salir al final de la jornada con muchos kilómetros extra disponibles.
Si estás pensando en cambiar de empleo o tu empresa actual tiene planes de sostenibilidad, no está de más preguntar si ofrecen recarga para coches eléctricos como parte de los beneficios laborales.
Edificios públicos, universidades y ferias
Algunos ministerios, consejerías, ayuntamientos y organismos públicos cuentan con plazas de aparcamiento con cargador, a veces limitadas al personal y en otros casos abiertas a la ciudadanía. La situación varía bastante según la comunidad autónoma y el propio organismo.
También hay universidades y bibliotecas públicas que han instalado puntos de recarga gratuitos como forma de incentivar la movilidad sostenible entre estudiantes y personal laboral.
En el ámbito de eventos, recintos feriales como IFEMA en Madrid disponen de aparcamientos de pago con estaciones de carga cuya electricidad no se cobra aparte. No es un «gratis total» porque pagas por acceder al parking, pero sí puedes recuperar energía sin un coste energético adicional.
Mapas y apps para encontrar puntos de carga
Para moverte con tranquilidad es fundamental usar mapas de puntos de recarga especializados. En España destacan varias plataformas muy completas, accesibles tanto en web como en app para iOS y Android.
Entre ellas están herramientas como Electromaps, el mapa de Carwow y las propias apps de operadores (Iberdrola, Repsol, Endesa X Way, etc.), que muestran no solo la ubicación, sino también la potencia disponible, el tipo de conector, el precio por kWh e incluso si el punto está libre u ocupado en tiempo real.
Si quieres localizar puntos donde la carga sea gratuita, basta con aplicar filtros o ir revisando las fichas individualmente. En muchos mapas, cuando el precio aparece como 0,00 €/kWh, significa que el uso del cargador no tiene coste directo para el usuario (aunque puede haber requisitos como consumir en el establecimiento).
Consejos prácticos para conductores de coche eléctrico
Para sacarle todo el jugo a tu eléctrico sin complicarte la vida, conviene incorporar algunas rutinas sencillas que ahorran dinero y cuidan la batería, y desmentir mitos sobre el mantenimiento de coches híbridos.
- Programa la carga en casa en horas valle usando el wallbox o la app del coche. Es cuando la energía es más barata y, además, sueles tener el coche parado muchas horas.
- Evita cargar al 100 % todos los días. Para uso cotidiano, es mejor moverse entre el 20-80 %, reservando el 100 % para viajes largos puntuales.
- Preacondiciona la batería y el habitáculo en climas fríos mientras el coche está enchufado: mejora la eficiencia y reduce consumo durante los primeros kilómetros.
- Aprovecha la frenada regenerativa conduciendo de forma suave y anticipada. Recuperarás energía en bajadas y deceleraciones, alargando la autonomía.
- Planifica las rutas con apps o el navegador del coche, comprobando potencia, tipo de conector y posibles colas en los cargadores de destino.
- Lleva siempre tus cables: uno Modo 2 (Schuko) para emergencias y un cable Tipo 2 para puntos AC públicos.
- Ten varias apps o tarjetas RFID de distintos operadores, ya que no todos aceptan el mismo sistema de pago o activación.
- Revisa periódicamente el estado de la batería a través de las funciones del propio vehículo, y mantén el software actualizado.
Con todo este panorama de opciones, tarifas, puntos públicos, recarga solar y posibilidades de cargar incluso gratis en muchos casos, la movilidad eléctrica en España se ha vuelto mucho más práctica, económica y flexible de lo que era hace apenas unos años. Aprovechando las horas valle en casa, combinando la red de electrolineras en carretera y tirando de mapas para localizar cargas sin coste en centros comerciales, aeropuertos, hoteles o el trabajo, es posible moverse a diario y hacer viajes largos con total tranquilidad y un desembolso por kilómetro muy inferior al de los combustibles tradicionales.
