Range Rover Eléctrico: Lujo, Potencia y Capacidad Off-Road

Última actualización: 10 de septiembre de 2026
  • Potencia de 550 CV y 850 Nm con una arquitectura de 800V para carga ultrarrápida de hasta 350 kW.
  • Autonomía estimada de 475 km y un sistema térmico ThermAssist que optimiza el consumo en climas extremos.
  • Capacidades todoterreno superiores con 26 cm de altura libre y tracción inteligente ultra veloz.
  • Lanzamiento comercial previsto para 2026 junto al modelo Range Rover Sport Electric.

Range Rover eléctrico

El panorama del lujo todoterreno está a punto de dar un giro radical con la llegada del Range Rover eléctrico. No estamos hablando de un simple cambio de motor, sino de una reinterpretación del concepto de exclusividad donde el silencio y la potencia bruta se dan la mano para ofrecer una experiencia de conducción que, sinceramente, promete dejar boquiabierto a cualquiera que valore el confort extremo.

Aunque la marca ha tenido que jugar un poco al gato y al ratón con las fechas de lanzamiento, retrasando la llegada al mercado hasta 2026 para pulir cada detalle, la expectativa es máxima. Este vehículo no solo busca competir en sostenibilidad, sino superar en capacidades off-road a sus hermanos de gasolina, demostrando que ser «verde» no significa renunciar a meterse por el barro o la nieve más profunda.

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Rendimiento técnico y potencia bruta

Range Rover eléctrico

Bajo el capó —o mejor dicho, integrado en su chasis—, el Range Rover EV despliega una arquitectura MLA-Flex sumamente versátil. Este diseño permite que el modelo conviva con versiones híbridas o de combustión, pero en el caso del eléctrico, se han instalado motores de imanes permanentes en ambos ejes. Gracias a los inversores de carburo de silicio, el conjunto alcanza los 550 CV y un par motor de 850 Nm, cifras que permiten que el SUV se dispare en aceleraciones de 0 a 100 km/h equiparando o incluso superando al potente V8 tradicional.

En cuanto a la gestión del peso, JLR ha hecho magia para que el vehículo no se convierta en un tanque inmanejable. Se estima un peso en vacío de unos 2.700 kg, lo que lo sitúa muy por debajo de competidores como el Cadillac Escalade IQ y lo acerca a los modelos PHEV, optimizando así la agilidad y el consumo energético.

Capacidad todoterreno y control inteligente

Range Rover eléctrico

Si pensabas que un eléctrico no servía para el campo, prepárate. El sistema de tracción total inteligente es capaz de reaccionar al deslizamiento de las ruedas hasta 100 veces más rápido que en las versiones térmicas. En pruebas reales sobre hielo en Laponia, el coche se comporta como un cohete, anclándose al terreno gracias a una electrónica que procesa la superficie en milisegundos y optimiza el control de estabilidad ESP para evitar derrapes.

  • Altura libre al suelo: Cuenta con una suspensión neumática que alcanza los 26 centímetros en su punto máximo, superando incluso al Mercedes Clase G eléctrico.
  • Capacidad de remolque: Puede arrastrar hasta 3.177 kilos, contando con un software predictivo para que el conductor no se quede sin batería a mitad de camino.
  • Control de crucero Off-Road: Permite que el vehículo avance solo por terrenos complicados, gestionando el frenado regenerativo mediante la perilla Terrain Progress.

El vehículo puede afrontar pendientes de hasta 28 grados utilizando la conducción con un solo pedal, facilitando las maniobras en entornos boscosos o montañosos sin tener que tocar el freno constantemente.

Batería, carga y eficiencia térmica

El corazón del sistema es una batería de 117 kWh compuesta por 344 celdas prismáticas. Aunque las cifras oficiales varían según la conducción, se estima una autonomía cercana a los 475 kilómetros bajo el ciclo EPA. Para combatir el problema de la carga, utiliza una arquitectura de 800 voltios que permite potencias de carga rápida de hasta 350 kW, integrando puertos NACS para una mayor versatilidad en las estaciones de carga.

Un punto clave es la tecnología ThermAssist, un sistema de gestión térmica que analiza 700 parámetros para decidir si la energía debe ir a la cabina, a la batería o al tren motriz. Esto reduce el gasto energético de la calefacción en un 40%, asegurando que el coche arranque sin problemas incluso a -22 grados centígrados.

Diseño interior y gama extendida

Estéticamente, Range Rover ha optado por la elegancia conservadora. A simple vista es una copia casi exacta del modelo de gasolina, manteniendo los ángulos de ataque y salida, salvo por una parrilla cerrada que mejora la aerodinámica. Por dentro, el aislamiento es tal que el ruido exterior desaparece, creando una atmósfera de «yate terrestre» donde el lujo es el protagonista absoluto.

Además del modelo insignia, la familia crece con el Range Rover Sport Electric. Este SUV deportivo, que también aterrizará a finales de 2026, busca combinar el refinamiento con una respuesta inmediata, habiéndose lucido ya en eventos como el Festival de Velocidad de Goodwood. Para facilitar la vida del usuario, JLR ofrece el servicio Discovery Charging, que unifica el acceso a diversas redes de carga, incluyendo los Supercargadores de Tesla, mediante una única tarjeta y app.

Es importante mencionar que factores como el remolque, el uso de marchas largas o la conducción en terrenos difíciles afectarán la autonomía real. Del mismo modo, los tiempos de carga dependerán de la temperatura y el estado de la batería. El precio se moverá en rangos similares a las ediciones Autobiography, situándose aproximadamente entre los 157.000 y 168.000 dólares.

Este nuevo ecosistema eléctrico de Land Rover redefine la movilidad de lujo al fusionar una potencia imponente con una eficiencia térmica avanzada y una capacidad todoterreno insuperable, asegurando que la transición hacia la electricidad no suponga una pérdida de identidad ni de prestaciones para los usuarios más exigentes.