- Utiliza la plataforma MEB+ y ofrece tres motorizaciones con autonomías de hasta 440 km.
- Destaca por su diseño Modern Solid y un maletero líder en su clase de 475 litros.
- Se fabrica en la planta de Volkswagen en Navarra, España, con tracción delantera de serie.
- Incorpora tecnología de carga bidireccional V2L, V2H y V2G para alimentar dispositivos externos.

La marca checa ha decidido dar un golpe sobre la mesa con la llegada del Skoda Epiq, un vehículo que no solo es eléctrico, sino que se posiciona como un crossover urbano versátil diseñado para quienes buscan dar el salto a la movilidad sostenible sin renunciar a la practicidad. Este modelo llega para completar la estrategia del Grupo Volkswagen, compartiendo ADN técnico con el CUPRA Raval y los Volkswagen ID. Polo e ID.Cross, pero aportando ese sello familiar y robusto que tanto gusta de Skoda.
Si te preguntas qué hace especial a este coche, la respuesta está en su equilibrio. No intenta ser un deportivo, sino un compañero ideal para el día a día, fabricado orgullosamente en la planta de Landaben, en Navarra. Con un enfoque muy claro en la eficiencia y la habitabilidad, el Epiq se presenta como una alternativa inteligente frente a rivales como el Hyundai Kona eléctrico, el KIA EV2 o el Renault 4, apostando por un precio competitivo que busca democratizar el acceso a los SUVs eléctricos.
Estética y aerodinámica: el lenguaje Modern Solid

El Epiq es el primer coche de la marca que implementa a fondo el estilo Modern Solid. Olvídate de las clásicas formas en C; ahora el frontal está dominado por unas ópticas LED muy estilizadas con una firma luminosa en forma de T. La parrilla tradicional ha sido sustituida por un panel cerrado en negro brillante que oculta los sensores, dándole un aspecto mucho más limpio y moderno.
En cuanto a sus proporciones, tiene una longitud de 4,17 metros, siendo ligeramente más corto que un Kamiq. Para que el coche no gaste más energía de la cuenta, Skoda se ha obsesionado con la aerodinámica, logrando un coeficiente Cx de solo 0,275. Esto se ha conseguido mediante el uso de lamas activas de refrigeración en la parte baja, bajos carenados y unas llantas optimizadas que pueden variar entre las 17 y 19 pulgadas.
Si damos la vuelta al coche, vemos que la simetría manda. Las luces traseras también mantienen esa forma de T característica y el paragolpes presenta ocho aberturas verticales que hacen juego con el frontal. Para los más atrevidos, existe una edición First Edition que luce detalles en color naranja Navajo, rompiendo la sobriedad del diseño y dándole un toque juvenil muy refrescante.
Motorizaciones y autonomía: tres niveles de potencia

Bajo el capó (o mejor dicho, en el chasis), el Epiq utiliza la nueva plataforma MEB+, optimizada específicamente para vehículos compactos de tracción delantera. La gama se divide en tres versiones bien marcadas según las necesidades del conductor:
- Epiq 35: El escalón de entrada con 85 kW (116 CV) y una batería LFP de 37,5 kWh netos, ideal para ciudad con unos 310 km de autonomía.
- Epiq 40: Utiliza la misma batería LFP que la versión anterior, pero sube la potencia a 99 kW (135 CV), manteniendo el rango de autonomía similar.
- Epiq 55: La joya de la corona con 155 kW (211 CV), una batería NMC de 51,5 kWh netos y una autonomía que alcanza los 440 km.
Un detalle técnico muy interesante es que todas las versiones cuentan con un motor síncrono de imanes permanentes. Además, el coche incluye el modo One-Pedal, que permite acelerar y frenar usando básicamente un solo pedal gracias a una regeneración energética muy eficiente. En cuanto a la velocidad, los modelos 35 y 40 están limitados a 150 km/h, mientras que el tope de gama llega a los 160 km/h.
La carga es otro punto fuerte. Todos admiten corriente alterna (AC) a 11 kW, pero en carga rápida (DC), el Epiq 55 es el más veloz, pudiendo pasar del 10% al 80% en unos 24 minutos. Pero lo más innovador es su capacidad de carga bidireccional: es compatible con V2L (para alimentar dispositivos), V2H (para dar energía a una casa) y V2G (para devolver energía a la red eléctrica), convirtiendo al coche en una especie de batería gigante sobre ruedas.
Habitáculo y capacidad: espacio sorprendente

Por dentro, el Epiq sigue la filosofía de minimalismo funcional. Lo primero que salta a la vista es la gran pantalla central de 13 pulgadas que corre con Android Automotive de forma nativa, lo que hace que usar Google Maps o Spotify sea natural y fluido. Para el conductor, hay una pantalla de instrumentación digital de 5,3 pulgadas que está muy bien integrada en el salpicadero, evitando esos molestos reflejos que suelen aparecer en otros modelos eléctricos.
A diferencia de otras marcas que han eliminado todo, Skoda ha mantenido algunos mandos físicos para funciones críticas, lo cual es un acierto total para no distraerse mientras conducimos. Los acabados son correctos y se puede elegir entre tres armonías interiores llamadas Studio, Loft y Suite, siendo estas últimas las que incluyen la iluminación ambiental.
Hablemos del maletero, porque aquí es donde el Epiq saca músculo. Ofrece 475 litros de capacidad, una cifra brutal para un coche de 4,1 metros. Gran parte de este espacio se logra gracias a un doble fondo muy profundo, ideal para esconder cables de carga. Si además abatimos los asientos, llegamos a los 1.344 litros. Y aunque es pequeño, tiene un frunk o maletero delantero de 25 litros, una bandeja útil para guardar cosas pequeñas que se instala sobre los componentes eléctricos.
Tecnología, seguridad y equipamiento

En el apartado tecnológico, el coche no se corta. Cuenta con la aplicación MySkoda para gestionar la climatización o la carga desde el móvil, y es compatible con la llave digital para iPhone y Android. En seguridad, el equipamiento de serie es sólido: siete airbags (incluyendo uno central), Front Assist, Side Assist y el reconocimiento de señales de tráfico.
Si optamos por los paquetes opcionales, la cosa se pone interesante. El paquete Travel Assist 3.0 es capaz de leer semáforos y detener el coche por completo, mientras que el sistema Proactive Passenger Protection prepara el habitáculo si detecta un riesgo inminente de accidente. También destaca el Crossroads Assist, que usa radares en las esquinas para avisarnos si viene un ciclista o un patinete al cruzar una calle.
Para los que buscan el máximo confort, el paquete Premium añade cámaras de visión panorámica y un sistema de sonido Canton de 10 altavoces. Además, no podemos olvidar los detalles Simply Clever de Skoda, como el paraguas integrado en la puerta o el rascador de hielo en el portón, que hacen que la vida a bordo sea mucho más cómoda.
Precios y posicionamiento en el mercado

Entrando en harina con los precios, la situación varía según la fuente, pero se estima que el rango de precios sea similar al del Kamiq, arrancando aproximadamente desde los 25.000 euros en algunas configuraciones, aunque la versión de lanzamiento First Edition se ha situado en torno a los 31.350 o 33.100 euros según el equipamiento. Es un precio competitivo que lo pone a luchar cara a cara con el VW ID. Polo o el MINI Aceman E.
Dinámicamente, aunque no sea un coche para ir a correr en circuito, el Epiq apuesta por el confort de marcha. Con una suspensión MacPherson delante y puente torsional detrás, junto a frenos de disco en ambos ejes, ofrece un comportamiento equilibrado. Gracias a que las baterías están en el suelo, el centro de gravedad es muy bajo, lo que hace que el coche se sienta estable y seguro incluso en carreteras con algunas curvas.
Este SUV eléctrico compacto logra condensar en 4,17 metros una capacidad de carga sorprendente, una eficiencia aerodinámica muy cuidada y una versatilidad mecánica que se adapta a presupuestos y necesidades distintas, desde los 116 CV para ciudad hasta los 211 CV para viajes más largos, todo ello respaldado por la calidad de fabricación de la planta de Navarra.